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Hace dos semanas cumplí los 25 años y me fui de viaje por Oporto. Os reconozco que es la primera vez en mi vida que me cuesta cumplir años, supongo que es porque veo los 30 ya algo más cerca.

El caso es que tuve la suerte de que me cayese un precioso viaje a Oporto como consuelo, así que hoy vengo a contaros el último viaje de este 2019, que sin duda ha sido uno de los años que más he viajado en toda mi vida. Roma, Florencia, Estocolmo, Cracovia… ¡Qué barbaridad! La verdad es que nunca hubiese imaginado tener un año tan repleto de experiencias como este. Espero que el 2020 me traiga lo mismo o más.

Este año, casualmente, escuché auténticas maravillas de Oporto. Muchas personas me decían que «Lisboa es bonita, pero Oporto es mágica». Y yo, que cuando viajé a Lisboa me enamoré perdidamente de sus particulares colores, no podía dejar de pensar qué tendría Oporto que muchas personas ensombreciesen la belleza de la otra ciudad portuguesa.

Viaje por Oporto en vídeo

Antes de empezar a contaros el viaje por Oporto con todo detalle, os dejo el Vlog del viaje por Oporto que subí a mi Instagram TV. Recordad que allí es donde subo la serie de vídeos de los viajes, así que os espero ✈😍

Viajar por Oporto 4 días ¿qué ver?¿qué comer?

Llegamos a Oporto el 12 de Noviembre, el mismo día de mi cumpleaños. Después de casi 2 horas de avión desde el aeropuerto del El Prat, aterrizamos a las 12 de la mañana (hora local, recuerda que Oporto es -1h con respecto a España).

Del aeropuerto al centro de Oporto

En el comienzo de nuestro viaje por Oporto, el temporal amenazaba con lluvias y fuertes vientos, pero para cuando llegamos solo había algunas nubes que oscurecían el cielo de la ciudad. Nosotros cogimos el metro desde el Aeropuerto al centro de la ciudad, porque es la opción más barata y fácil.

La Línea Lila comienza en el aeropuerto y acaba en el centro de la ciudad, en la parada Trindad, a 10-15 minutos andando del Casco Antiguo .

Por unos 3€ tienes una tarjeta y dos tiquets, uno para ir y otro para volver. Pero recuerda: hay que comprar una tarjeta por persona, solo puedes picar una vez por cada trayecto, aunque tengas varios viajes.

Comienza nuestro viaje por Oporto, pero antes una parada en el apartamento. (25€ descuento)

Nosotros teníamos el apartamento fuera de Oporto, en Vila Nova de Gaia. Es la ciudad que se encuentra justo en frente de Oporto, a menos de 10 minutos andando del casco antiguo de la ciudad y del paseo por el río Duero.

Y ahí va un consejo: si queréis ahorrar dinero, una muy buena idea alojarse allí. Está muy cerca -solo hay que pasar el puente Luis I- y suelen ser mucho más baratos que los alojamientos en Oporto.

Para nuestro viaje por Oporto, decidimos alojarnos en este apartamento. Un apartamento entero para nosotros solos, con cocina (así nos ahorramos un poco de dinero haciendo comidas en casa), habitación, estufas… De sobra y muy apto para una pareja. Si queréis alquilar este apartamento o cualquier otro, os dejo este link para que os registréis y ahorréis 25€. Una vez os hayáis registrado, os darán el cupón de descuento y ya podéis alquilar el piso mediante este link.

Pero volvamos con la historia: una vez pudimos dejar las mochilas en el apartamento, volvimos al centro de la ciudad. Ya habíamos comido un bocadillo por el camino, así que lo que nos quedaba de día era simplemente para pasear y probar las primeras delicias veganas de Oporto.

Recorriendo la Ribeira: el casco antiguo de Oporto

Lo primero que hicimos fue cruzar el Puente de Luis I (después os explicaré detalles de él) e ir al pequeño mirador que se encuentra al lado de la Sé de Oporto (la Catedral).

Vistas de Oporto desde el puente Luis I. Viajar por Oporto.
Vistas de Oporto desde el puente Luis I. Viajar por Oporto.

Hacía frío, viento y cada vez el cielo se encapotaba más. Pero eso no le restaba encanto a la ciudad, todo lo contrario. En realidad, sentí como un privilegio poder observar la ciudad como un residente más, y no como el clásico turista que fotografía un Oporto soleado.

Desde allí, pudimos hacer un primer contacto con el hermoso, característico y dispar casco antiguo de la ciudad, ya que se tiene una panorámica hermosa de los techos naranjas que contrastan con los azulejos cobalto. Podéis encontrar el mirador al que me refiero buscando ‘Chafariz do Anjo’ en el mapa.

Oporto: casco antiguo. Catedral Sé de Oporto. Panorámica.
Oporto: casco antiguo. Catedral Sé de Oporto. Panorámica.

Allí podréis recordar lo que más inspira de Oporto: sus colores. Dicen, que la ciudad fue pintada de esos colores para recuperar un poco de alegría y dejar atrás la melancolía que suponía que los pescadores zarparan durante meses y dejaran allí a sus familias esperando. Era una forma de recibirlos con alegría a la vuelta.

[…] la ciudad fue pintada de esos colores para recuperar un poco de alegría y dejar atrás la melancolía que suponía que los pescadores zarparan durante meses […]

Del mirador bajamos al casco antiguo. Gracias a un mapa que nos dieron gratuitamente en el centro de turistas de la ciudad (en el Porto Tourism Office – Sé, justo detrás de la catedral), trazamos camino hasta la calle que recorre el río Duero por el lado de Oporto.

Desde allí, empezamos a callejear hasta llegar a la zona más clásica: la Iglesia dos Clérigos, la librería Lello, la iglesia do Carmo… allí podréis disfrutar de la famosa esencia de Oporto, caminando entre los suelos empedrados y los raíles del tranvía. Para cuando llegamos, ya había empezado la lluvia suave y el encanto de la ciudad se disparó. En cierto modo me recordó a Edimburgo.

Y eso es algo que os recomiendo. Si tenéis varios días, no solo sigáis una ruta específica de iglesia en iglesia, porque el casco antiguo de Oporto tiene muchos rincones y callejones no principales, que por tanto pasan desapercibidos, pero la realidad es que tienen un encanto singular.

Después de pasear durante unas horas bajo la lluvia, decidimos que lo mejor era tomar algo caliente para recuperar energía. Decidimos que Duh Vegan Donuts sería un buen lugar para ello.

Una pequeña donutería vegana en Oporto

Ya era de noche para cuando llegamos a la entrada del mercado en la que se encuentra Duh Vegan Donuts (@duhvegandots). Si entras por la Rua da Conceição 80, bajo el cartel del Hotel Malaposta, antes de entrar a la donutería recorrerás un mercado pequeño, alternativo, distribuido a lo largo de un pasillo comercial que ubica tiendas con mucho encanto. Por eso, nos detuvimos en una pequeña tienda de ropa de segunda mano, a ver qué joyas encontrábamos. Me encantan esas tiendas, aunque nunca encuentro ropa de mi talla.

Cuando llegamos, vimos que la donutería vegana de Oporto era un mostrador con dos sillas. Chiquitito y con mucho encanto y buen sentido del humor. Nos sentamos y pedimos un par de donuts (solo le quedaban 3) y un par de cafés. La chica fue encantadora y nos cobraron 6€ por todo. Un precio económico, realmente. (Ojo, no aceptan tarjeta, como en la mayoría de sitios a los que fuimos a Oporto).

Este, junto con lo que viene ahora, se convirtió en uno de mis momentos favoritos del día de mi cumpleaños.

Cuando salimos del mercado, con los estómagos calientes y la cafeína en lo alto, ya estaba completamente oscuro fuera.

Del casco antiguo al mercado de Gaia

Paseamos por el casco antiguo hasta llegar de nuevo al puente de Luis I. Este puente es el más famoso de la ciudad por varios motivos: porque cruza el Duero y conecta Vila Nova de Gaia con Oporto (lo cruzan coches, peatones y tranvía) y porque fue diseñado por un discípulo de Gustave Eiffel, creador de la más que famosa torre Eiffel de París.

Es el puente más famoso de la ciudad por varios motivos: porque cruza el Duero y conecta Vila Nova de Gaia con Oporto […] y porque fue diseñado por un discípulo de Gustave Eiffel.

Como podéis ver, el puente tiene una evidente similitud con la torre, y al igual que con ella, os recomiendo que lo observéis de noche. Sus luces reflejadas sobre el río, el vaivén de los coches sobre el puente, todos sus elementos son todo un espectáculo.

El viento y el frío nos empujaba de un lado al otro. Cruzamos el famoso puente y nos dirigimos al Mercado de Gaia. El mercado de Gaia es un mercado con puestos de comida y tienen uno de los buffé libre veganos de Oporto. Se encuentra a 10 minutos andando de la avenida que camina por el Duero de Oporto, al lado de la orilla, pero en la parte de Vila Nova de Gaia. Es una de las visitas obligatorias, sea para comer, beber vino o simplemente refugiarse del temporal.

Y así lo hicimos. El mercado nos refugió de la lluvia y el frío que hacía. Nada más llegar, nos quitamos los abrigos y fuimos a una de las mesas libres del fondo. Justo en frente del buffé vegano Da Terra.

Puente Luis I: Oporto. El puente más famoso.
Puente Luis I: Oporto. El puente más famoso.
Vino en el Mercado de Gaia, Vila Nova de Gaia (Oporto)
Vino en el Mercado de Gaia, Vila Nova de Gaia (Oporto)

No teníamos hambre -puesto que aún teníamos las dosis de azúcar y cafeína por las nubes- así que decidimos regalarnos unos vinos (10€ / 2 vinos) y sentarnos a charlar.

Un regalo inesperado: un viaje a Turquía.

Ahora os voy a contar una intimidad que pocos saben, puesto que tampoco sale en el vídeo blog del viaje. Durante ese vino le entregué a mi compañero el siguiente viaje sorpresa que tenía preparado: un viaje por Turquía para febrero de 2020, durante la semana de su cumpleaños. Lo tenía todo pensado y planeado desde mucho antes de llegar a Oporto. Así que ahí tenéis el dato, este año que viene empezará con viajes alucinantes. También tenemos el objetivo de ir, por fin, a Nueva York. Pero eso ya os contaré más adelante…

Después de ese momento, nos fuimos al apartamento (a apenas 10 min. del mercado) a cenar una sopa casera y descansar hasta el día siguiente. Nos esperaban dos días y medio más por esta increíble ciudad que aún estaba por descubrir.

Día 2: tour por Oporto, barco por el Duero y pancakes veganos

El segundo día empezó sabiendo como iba a acabar. Teníamos el plan cerrado por completo puesto que era el día del tour por Oporto.

Hicimos el tour de día completo en Español de Musement. Tiene un precio de 70€ por persona e incluye el transporte y la comida. También recogida y regreso si te alojas en un hotel.

Te lleva por las catedrales, zonas turísticas principales como la Estación de Sao Bento, el recorrido en barco de 50 min. por el Duero e incluso nos llevaron al Faro, ahora os cuento todo con detalle. Antes dejadme que os diga que si tenéis varios días, os recomiendo que le echéis un vistazo a este tour desde Oporto hasta Aveiro y Coimbra. Son lugares espectaculares y especialmente pintorescos. Muchos de los tours incluyen el transporte hasta la ciudad.

Primeras paradas: ayuntamiento, Sao Bento, Catedral Sé de Oporto y bodega de vino

A las 9:00 de la mañana nos habían convocado en el punto de encuentro del tour, en la oficina de turismo. A las 9:05 nos vinieron a recoger para empezar el tour.

Por suerte, el día había amanecido sin apenas nubes en el cielo. Sol, buena temperatura.

La primera parada fue la plaza del Ayuntamiento de Oporto. Un lugar altamente turístico y una de las imágenes clásicas de la ciudad, donde todo turista se detiene a hacerse una fotografía con el enorme nombre de la ciudad. También es la misma plaza en la que se realizan la manifestaciones y celebraciones.

Plaza del ayuntamiento de Oporto.
Plaza del ayuntamiento de Oporto.

Hacer el recorrido en este tour es bastante interesante porque durante el trayecto también nos explicaba algunos detalles interesantes de la ciudad.

Estación de trenes São Bento y su curiosa historia.

Después, hicimos una breve parada en la Estación de São Bento (San Benito en Español). Una de las estaciones más famosas de la ciudad, no solo por ser la estación del centro, sino porque es un reclamo turístico brutal. La entrada es gratuita.

Llama la atención especialmente por la entrada, antes de llegar a los raíles, tiene un amplio «recibidor» decorado con cientos de adoquines pintados a manos. Tardaron más de 11 años en pintarlos, porque están pintados y horneados a mano. Estos adoquines representan hechos históricos importantes de la ciudad: bodas, transporte de vino a través de los ríos en antiguas barcas, guerras…

Estación de trenes Sao Bento. ¿Qué ver en Oporto?

Fue bastante polémico y criticado, ya que todos los adoquines estaban pintados solamente azul cobalto -el pigmento mas común y, por tanto, el más barato de la época-. Así que el artista decidió diseñar y pintar a mano un ribete a todo color (lo podréis observar en la parte más alta de la pared). Allí representó la evolución del transporte: desde el transporte con animales hasta el día en que el tren llegó a la ciudad.

Catedral: Sé do porto.

La siguiente parada fue en la Catedral de Oporto, también conocida como Sé do Porto. La entrada es gratuita, pero para entrar al claustro tienes que pagar 3€. La primera parada fue en la parte exterior, en la que podréis notar que es uno de los monumentos más antiguos de la ciudad.

El exterior de la catedral fue modificado en la época barroca (año 1772), pero en el claustro se puede ver el estilo gótico (año 1333). El interior está decorado con azulejos en azul cobalto. Veréis que algunos son ligeramente más oscuros que otros, eso es porque han estado restaurándolos.

Os recomiendo que subáis a la parte de arriba, a la torre. No os preocupéis porque no es nada claustrofóbico -al menos no con la cantidad de gente que había. Os lo dice una muy claustrofóbica.

Tras subir unas escaleras y pasan unos cuantos pasillos, llegamos a la torre. Desde allí pudimos ver una panorámica fascinante de todo el casco antiguo de Oporto, incluyendo el río Duero.

Panorámica de Oporto desde la torre de Sé do Porto.
Panorámica de Oporto desde la torre de Sé do Porto.

De la catedral a la bodega de vinos

Las catas y tours por bodegas de vinos son un clásico en los viajes por Oporto. Uno de los reclamos principales de Vila Nova de Gaia y Porto. Yo os reconozco que no soy una apasionada de este tipo de actividades, pero formaba parte del tour. La ruta consiste en visitar una bodega donde te explican la tradicional forma de hacerlo, te enseñan las barricas y las diferentes variedades, de dónde obtienen las uvas, y finalmente incluyen una cata de vinos.

A nosotros nos llevaron a la bodega Cockburn’s que cuenta con estos vinos veganos. En cada tipo de tour habría que preguntar si los vinos incluyen productos de origen animal. Igualmente, la mejor página que conozco para comprobar esto es Barnivore.

Comida incluida en el tour…¡Y yo no lo recordaba!

Nada más salir de la bodega, nos llevaron a comer a un restaurante ubicado muy cerca del río. Hacía sol y la temperatura era muy reconfortante, especialmente después del día anterior.

Entramos al restaurante y me sorprendió ver que Musement se había preocupado en informar a los operadores del tour (que a su vez habían informado al restaurante) que nosotros necesitábamos dos platos veganos. Cuando me dijeron que íbamos a comer, que estaba incluido en el tour, me imaginé que acabaría comiendo la clásica ensalada o pidiendo patatas fritas.

La chica que nos hizo el tour -que era maravillosa, por cierto- nos preguntó cuando tiempo llevábamos siendo vegetarianos y me contó que ella estaba tratando de llevar una dieta ovo-lacto-vegetariana, que había reducido prácticamente todas las carnes y que por ahora sólo consumía algo de pescado. Me sorprendió también.

Plato de pasta 100% vegetal. Opción que nos ofrecieron en el tour.

Nos sirvieron dos platos de pasta enormes que a duras penas pudimos terminar.

El restaurante se llama Verso em Pedra y forma parte del tour porque se supone que sirven la Francesinha (plato tradicional de Oporto a base de carne, láctoes y huevo) más grande y hacen una especie de concurso. No es un restaurante que os vaya a recomendar porque no tiene opciones veganas especiales (aunque la pasta estaba muy buena) que haga merecer la pena ir hasta allí, básicamente porque por la zona hay veganos y vegetarianos que por el mismo precio de ofrecen algo mejor.

Tour en Barco: imprescindible en tu viaje por Oporto

Caminamos bajo el sol hasta el puerto de Oporto, de donde salía nuestro tour en barco de 50 minutos. Cielo azul vibrante, unas pocas nubes en él y gaviotas merodeando por el cielo del río Duero. No se escuchaba mucho más que el rumor de unos cuantos turistas esperando para embarcar.

Bajamos las escaleras que nos embarcaban en el tour y nos sentamos en la parte frontal del barco, que estaba descubierta. Pero no os preocupéis, también cuentan con una parte cubierta para los de frío y lluvia.

Cuando nos montamos, el viento se hizo patente, llevándose nuestras bufandas y gorros de un lado para otro. Unas banderitas de plástico qe decoraban el barco ondeaban sobre nuestras cabezas. Sentada en uno de los lados del barco, con el agua casi salpicándome, recorrimos el río Duero por debajo de sus seis puentes y por el costado de sus dos orillas, donde esperaban otras embarcaciones. Más colores vibrantes, más gaviotas.

Un recorrido por las aguas del puerto de Oporto, bajo los seis puentes, algunos de ellos iconos de la ciudad. El viaje, que te devuelve en el puerto de Vila Nova de Gaia o en el de Porto, conecta con las aguas abiertas del océano atlántico. Muy muy cerca del Faro de Felgueiras, del que os hablaré a continuación. El atardecer es impactante en medio de la inmensidad del agua.

Terminamos el tour por Oporto: del río duero al ‘Faro de Felgueiras

Terminado el tour en barco, la guía estuvo puntual esperándonos en el puerto. Nos recogió y nos llevó al que sería nuestro último punto del tour: el Faro de Felgueiras.

Este faro es un punto muy atractivo y que muchos turistas que viajan a Oporto visitan. Se encuentra bastante alejado del centro, pero merece la pena disfrutar de un atardecer allí. Si no haces el tour, puedes acceder al faro mediante tranvía.

Eran las 16:38h de la tarde. Llegamos cuando el sol hasta casi ocultándose detrás del agua. El color rojo y amarillo bañaba el mar, el suelo y nuestros rostros. Las olas rompían con extrema bravura sobre las paredes del faro. Los turistas nos resguardábamos detrás de las paredes, al otro lado de la arena, fascinados por la agresividad con la que el mar golpeaba esa pequeña torre de piedra y su caseta blanca. La guía nos advirtió que no era una buena idea acercarse más con este temporal.

O’diplomata: Pancakes veganos en Oporto

Nos despedimos de nuestra guía sabiendo que recordaríamos ese día como una gran experiencia gracias a ella. Nos dejó en la puerta de nuestro siguiente plan: O’Diplomata. Conocimos este local de pancakes en el centro de Oporto gracias a un vídeo en Youtube que vimos mientras planeábamos nuestro viaje. Me lo apunté a fuego para no olvidarlo.

Cuando llegamos, estaba lleno. Igual que el día anterior, pero decidimos hacer algo de cola para no irnos sin probarlo. Al fin y al cabo tampoco teníamos prisa.

Nos sentaron en una mesa común, tras una cristalera que daba a la calle. Nos entregaron los menús y observamos que las opciones veganas eran bastantes. Los precios no son baratos, aunque pueda parecerlo a simple vista porque dos pancakes veganos cuestan 2.20€, pero luego has de sumar entre 1€ y 2€ por topping, ya sea helado, fruta o coberturas varias. Por dos cafés y dos platos de pancakes con 3 toppings pagamos unos 16€. Pero para ser justa diré que las raciones son inmensas.

Una atención regulera… Pero un sabor de primera

Cuando llegó el camarero, le pregunté cuáles eran los toppings veganos -pues no estaban indicados en el menú, a diferencia de la masa que sí lo estaba -. Me dijo que no lo sabía, que tendría que preguntarlo. Me sorprendió porque el local se anuncia vivamente como lugar con opciones veganas, lo tienen muy integrado y normalizado. Le comenté que necesitaríamos saberlo para poder pedir, ya que nos estaba presionando para hacerlo rápido, pero no se movió. Simplemente esperó de pie, presionando para que pidiésemos ya.

Los precios no son baratos, aunque pueda parecerlo a simple vista porque dos pancakes veganos cuestan 2.20€, pero luego has de sumar entre 1€ y 2€ por topping, ya sea helado, fruta o coberturas varias.

Una compañera se percató de la situación e interrumpió el momento. Vino a atendernos, con mucha más amabilidad que el anterior. Ella nos informó con detalle de los toppings veganos en carta, así que pedimos. Dos cafés y dos pancakes, uno con açai, sirope y coco en láminas, y otro con mantequilla de cacahuete, plátano y helado de mango.

El camarero seguía insistiéndome, esta vez para recoger los platos que aún tenían bastante comida, lo que me hizo pensar que quizá estaban a poco de plegar o pudiera haber cola. Pero ni una ni otra. Para cuando estábamos acabando la mitad de los pancakes, el local ya se había vaciado bastante y quedaban mesas libres.

Al final, cuando quedaba algo menos de 1/3 de pancakes dejamos que se lo llevara. Preferimos irnos ya que terminarlos con la presión del camarero.

Así que como resumen, os diré que el local merece la pena por su propuesta estética y de sabor, pero espero que os toque cualquier otro camarero, o que lo pilléis con menos prisa ese día. 😅

El día lo terminamos paseando por el casco antiguo de noche, algo que hay que hacer mucho. Volvimos a casa sin cenar. Allí nos preparamos una sopa caliente con verduras locales que habíamos comprado. Dormimos temprano, para poder continuar el día siguiente.

Día 3 de viaje por Oporto: Vila Nova de Gaia, Buffé libre vegano y la librería Lello

A la mañana siguiente el tiempo no perdonó. Amanecimos con el cielo encapotado y lluvias intermitentes. Eso no impidió que a grandes rasgos siguiésemos con nuestro plan.

Half Rabbit: arte callejero para la concienciación

Bajamos la calle de nuestro apartamento hasta volver a un punto turístico muy importante de la ciudad de Oporto (bueno, en realidad se encentra en Vila Nova de Gaia): el Half Rabbit, un conejo construido a partir de materiales reciclados por el artista local Bordalo II, conocido por su trabajo como artista a través de basura para concienciar sobre la importancia del reciclaje y el ‘lo que para ti no es nada, puede ser algo increíble para otro’. Es algo así como que no has visitado Oporto si no te has hecho una foto ahí. Este artista tiene obras por todo el mundo.

El nombre de la obra viene derivado de que solo la mitad del conejo está pintado, y la otra conserva los colores naturales del os materiales (parachoques, neumáticos, metales…).

Cuando terminamos de observarlo con detenimiento, salimos hacia la orilla del río Duero. El viento era tan agresivo que los paraguas volaban rotos por el paseo. Nos empujaba con tanta fuerza que solo tuvimos que mirarnos para, sin decirnos nada, saber que lo mejor era abortar misión y buscar un plan alternativo. Dimos media vuelta y volvimos al mercado en el que habíamos estado la primera noche, el Mercado de Gaia. A unos 5-8 minutos caminando de la obra de Bordalo II.

Era un poco temprano, pero el temporal nos inspiró que sería una buena idea parar para comer y hacer tiempo hasta que parase el viento. Así que fuimos directos a Da Terra, el restaurante tipo buffé libre vegano que más me habéis recomendado de Oporto.

Da Terra: el buffé libre vegano en Oporto

Entramos al mercado con prisa, evidenciando que estábamos desesperados por resguardarnos del bamboleo del viento. Había mucho más ambiente que la noche que lo visitamos por primera vez. Las mesas estaban casi todas ocupadas por gente ansiosa por un pequeño break en el que comer y tomar alguna cerveza.

Nos sentamos frente al buffé y nos acercamos a pedir los platos. Hacía mucho frío en el mercado, pero aún así retiramos nuestras chaquetas, pensando en que después, al salir, sería bastante peor.

Por al rededor de 9€ / persona, llenamos nuestros platos varias veces: hummus, seitán, cremas calientes, brochetas de tofu, ensalada de alubias, col lombarda con una especie de nata vegetal, pizzas, quichés, otros horneados… Todo estaba delicioso, aunque algo frío (como era de esperar, porque no lo tenían sobre planchas ni tapado). Sin duda fue mi restaurante favorito de todo el viaje.

Me alegró ver que la gente no paraba de acercarse a coger platos, y pensar que probablemente haya mucho publico que vaya porque es barato y la comida está rica, y que de esta manera se acerquen al veganismo.

Oporto: una ciudad de miradores

A salir del buffé, fuimos paseando de nuevo al casco antiguo de Oporto. El día anterior nos había quedado pendiente ir al Miradouro da Vitoria, ubicado muy cerca de la iglesia de Sao Bento. Este mirador es algo particular porque es una de las principales atracciones turísticas de la ciudad, pero a la vez es un terreno privado, por lo que puedes llegar a la puerta y encontrarte la valla cerrada. Nosotros solo conseguimos acceder la primera noche, los días siguiente estuvo cerrado.

Aún así, os recomiendo que lo intentéis. Ese pequeño terreno ofrece una de las mejores panorámicas de la ciudad, ya que puedes observar la parte baja del casco antiguo, el río duero, el puente de Luis I…

Del ‘Miradouro da Vitoria’ a la librería ‘Lello’

A unos pocos minutos andando del mirador se encuentra la librería Lello. Si no es el local más conocido de toda la ciudad, está probablemente en el Top 3.

Esta librería histórica de estilo Modernista está reconocida como una de las más bellas del mundo. Está decorada de manera lujosa y es más que conocida por su escalera de caracol ubicada en el centro de la librería. Sus librerías y pilares de madera noble fue lo que inspiró a la más que famosa escritora J.K Rowling para la saga Harry Potter y la creación del imaginario de Hogwarts.

En la puerta: tipografía gótica muy elegante, azules suaves combinados con tonos cálidos. En lo alto ondeaba una bandera con la misma fuerza que el viento nos empujaba a nosotros. Cuando entramos, entendí por qué se considera de las más bellas del mundo. Maderas centenarias, techos altos, acristalados, por los que filtraba una luz suavemente coloreada por los azules, rojos y amarillos del mosaico floral. No necesitas ser fan de Harry Potter para entrar. Tienes que hacerlo si sabes apreciar la arquitectura y la elegancia de los múltiples matices artísticos que encontrarás.

Esta librería se encontraba al borde de la banca rota hasta que la autora de la saga explicó en una entrevista que se había basado en la librería Lello. Masas de turistas y fans de la obra comenzaron a visitar la librería, pero aún así no mejoraba la economía de este local, puesto que muchos lo visitaban sin comprar.

A día de hoy la facturación de esta librería es abrumadora, y la fórmula fue sencilla: cobrar por entrar. La entrada a la librería Lello cuesta 5€, y si te llevas algún ejemplar, te lo descuentan del precio total del libro.

Tal es la afluencia de gente a la librería, que tienen al lado un local solo para la venta de entradas y taquillas para dejar las mochilas. Nosotros pudimos entrar a la librería en apenas unos 2 minutos de cola, pero en temporada alta: Junio, Julio, Agosto, Septiembre… Las colas llegan a durar horas y atraviesan incluso la carretera, tanto para comprar la entrada como para ver la librería.

Ya podéis ver en la foto de arriba la cantidad de gente que había, y eso que era un día entre semana de Noviembre. Fue un poco agobiante, pero mereció la pena.

Este local rezuma magia en cada esquina, ciertamente no me sorprende que sirviese de inspiración para el mágico mundo de J.K Rowling. Vi la saga Harry Potter muy poco antes de hacer este viaje y las similitudes son impresionantes. Es un local majestuoso, una visita imprescindible. Dentro tiene una pequeña sala sólo dedicada a la obra ‘Harry Potter’ con diferentes ediciones y productos. Además, guardan copias firmadas por la autora. Es un deleite para los más fanáticos de la saga. Sin duda, esta librería es una parada obligatoria en tu viaje por Oporto.

Pasear… Es lo que tienes que hacer de viaje por Oporto

Lo que restó de día lo dedicamos a pasear por la maravillosa ciudad que es Oporto. Es una de las mejores que puedes hacer si estás de viaje por Oporto, así que te recomiendo que le dediques tiempo. Caminar lento por sus románticas calles, tomar un vino aquí, picar algo allá… Es lo que más disfrutarás durante tu viaje. Créeme.

Viaje por Oporto. Casco antiguo.
Viaje por Oporto. Casco antiguo.

Nada más salir de la librería, cruzamos un par de calles y observamos La Torre Dos Clérigos y los edificios de enfrente, ya iluminados por sus luces particulares. Ahí descubrí una de las fachadas más bonitas de Oporto: la fachada de Casa Oriental. NO os recomiendo que entréis porque es básicamente una tienda de comida a base de animales, lamentablemente. Pero la fachada es preciosa.

Bajamos en dirección a la rivera acompañados por esa capa de nubes que cargamos a las espaldas durante casi todo el viaje. El cielo estaba tan encapotado que las luces de las farolas eran mucho más necesarias de lo que la hora debería exigir. El viento empezó a cesar y nos dió algo de tregua. Pedimos unas patatas fritas y algo que beber en un viejo bajar estrecho del casco antiguo, y nos sentamos a hablar y disfrutar de estar presentes. Llovía suavemente y nosotros nos resguardábamos bajo un parasol de una terraza que contenía varias estufas de fuego. Ciertamente hacía frío, pero el momento merecía centrarse en disfrutar de otros placeres menos turísticos.

Armazém: mercado de 2a mano en Oporto

Al salir, nos acercamos a un antiguo mercado de objetos de segunda mano de lo más peculiar. Al entrar topamos con un bar en medio del mercado, que calentaba las espaldas de los visitantes con una chimenea a todo fuego.

Paseamos por los pasillos del Armazém, y aunque tenía objetos de lo más curiosos: estatuas de indios gigantes, una moto antigua, espejos milenarios, libros y revistas del siglo pasado, máquinas de escribir, juegos de mesa… Pero nos dimos de bruces con algún que otro animal disecado. Así que salimos por patas de allí.

Llegamos al apartamento con ansias de descansar, con la lluvia mojando nuestro pies, después de cenar en un Wok to walk con el que topamos por casualidad, un local que NO os recomendaré. Quizá por el precio (creo que por ese precio tenéis cosas mejores) o quizá por el cabello largo y negro enredado en nuestros fideos😅. Última noche de nuestro viaje por Oporto.

Últimas horas en Oporto… ‘Fonte do Cubo’ y un mirador de despedida

Despertamos con la pena inevitable que supone terminar un viaje. Recogimos las cosas de nuestro apartamento y fuimos a pasear por última vez por las orillas del río Duero.

Había salido el sol. Oporto se negaba a despedirnos sin darnos, al menos, unas horas de sol para poder apreciar las diferencias. Por fin. Pero hacía bastante frío. Ya habíamos decidido tomarnos la mañana con calma, habiendo asumido que habíamos hecho un viaje bastante completo. Nos sentamos en un bar de la plaza de la fonte do Cubo, a contemplar la que para mi fue mi plaza favorita de Oporto. Bares turísticos y apartamentos de personales locales que se visten de colores saturados. Una delicia para los ojos. Fue uno de los momentos más especiales de mi viaje por Oporto.

Nos sentamos bajo un sol sorprendentemente radiante. El sol bañaba mi cara y me llenó de energía. Un té y un par de cervezas. Nos dejamos llevar por el momento y el calor reconfortante. Las gaviotas sobrevolaban nuestras cabezas y se hacían notar con sus particulares gritos. El agua de la fuente del Cubo era un rumor suave para nosotros. Algunas palomas se acercaban a beber de ella.

Viaje por Oporto. Que ver en el casco antiguo.
Viaje por Oporto. Que ver en el casco antiguo.

Caminamos por última vez. Nos dirigimos a comer a nuestro restaurante vegano favorito de Oporto: Da Terra. Nos habían dicho que el Da Terra del centro era mejor que el del mercado, así que fuimos a comprobarlo (y les dimos la razón) antes de poner fin a nuestro viaje por Oporto.

Última visita al ‘Da Terra’: buffé vegano en el centro de Oporto

Llegamos al Buffé libre para poner la guinda a nuestro viaje por Oporto. Nos sorprendió ver semejante afluencia de gente para ser tan pronto, aunque no pude evitar alegrarme de ver un restaurante vegano tan lleno. Entramos y ya, a simple vista, pudimos ver como merece mucho más la pena que el del mercado, pese a que el del mercado tiene un encanto extra.

Nos asignaron una mesa y fuimos con nuestros platos a elegir. Después de bastantes horas sin comer y con tanta comida deliciosa frente a mi (con el plus de no tener que andar mirando ingredientes) , vaticiné que saldría de allí en camilla. ¡Que no os engañe mi tamaño! Como más de lo que parece.

El precio es de entre 8,50€ y 10€ con comida salada ilimitada y postres a parte. La comida es más variada que en el otro buffé: panes de olivas, quichés, tartaletas, arroces, legumbres en ensalada, sopas, cremas, tapitas…En general todo está delicioso, colorido. Bastante más caliente que los platos del mercado. Y como era de esperar: comimos hasta morir, porque todo lo salado en el buffé está buenísimo.

En mi primer plato, cogí unas tartaletas, un trozo de quiché, pan de olivas negras y un poco de arroz con verduras. Repetí de esto, de aquello y de lo de más allá. Fue una manera perfecta de despedirse de Oporto, aunque lo recuerde con esa pena que se arrastra cuando llevas la maleta cargando y sabes que tu siguiente paso es el aeropuerto.

El precio de los postres es bastante elevado en comparación. Una porción de tarta es algo más de 3€. No es que ese cheesecake vegano sea gran cosa, sinceramente, creo que tenía mejor pinta que sabor… Básicamente por que la capa intermedia no sabía a nada. Seguro que tienen postres mejores.

Cuando salimos del Da Terra pusimos rumbo a un último mirador para bajar la comida y aprovechar las dos horas que teníamos hasta tener que partir al aeropuerto.

Jardim Municipal do Horto das Virtudes: fin del viaje por Oporto

Elegimos el mirador del Jardim Municipal do Horto das Virtudes para despedimos de la ciudad. Después de unos 20 minutos caminando por cuestas y escalones intermitentes, mientras comentábamos con aire humorístico la cantidad de comida que habíamos ingerido en el buffé.

Llegamos y nos encontramos en silencio. Se escuchanam miestras pisadas sobre la tierra, algún que otro pájaro y el rumor lejano del ajetreo de la ciudad. Nos encontramos con un atardecer temprano en lo alto del jardín.

La luz calentó nuestras caras y manos, aunque decidimos taparnos con nuestras chaquetas. Solo pudimos comentar aquello que nos había sorprendido de Oporto, que era casi todo. Mi compañero me preguntó «¿Qué te ha gustado más? ¿Oporto o Lisboa?» y no supe responder. Ciudades distintas, mágicas a su manera. Mis experiencias también fueron muy diferentes. Así que mi respuesta es: si visitas una, asegúrate de visitar la otra. No son competencia, sino que complementan a la perfección el carácter de la belleza de este país que es Portugal.

Reflexiones a parte, las pocas nubes que sobrevivieron a las lluvias, se alejaban lentamente sobre nuestras cabezas. Terminó nuestro viaje por Oporto.


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Barcelonesa viviendo, por ahora, en Valencia. Autora del libro 'Vive Vegano'. Aprendiendo a cocinar y trabajando cada día para difundir el veganismo. Muy enamorada de mis perros, por eso viajar es la segunda cosa que más me gusta de esta vida.

hola@recetasveganas.net

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