¿Estás organizando un viaje por Estocolmo? Te cuento lo que tienes que saber antes de viajar a Estocolmo para ahorrar dinero y tiempo.
Para preparar tu viaje por la capital Sueca, hay que tener en cuenta varias cosas: la primera es que es un país mucho más caro que España y la mayoría de países Europeos. El sueldo promedio de una persona que vive en Estocolmo duplica o incluso triplica el de un Español, por lo que vivir en la ciudad por unos días puede ser bien caro. Aunque no te preocupes, más abajo te doy unos cuantos trucos para ahorrarte mucho dinero durante tu viaje.
Para que puedas hacerte una idea, un café puede costarte unos 5€, un billete de metro unos 4€ o 4,5€, un plato individual en un restaurante unos 25€/persona y si vas a un restaurante bueno, fácilmente pueden cobrarte 50€.
Con fecha de 2026, Estocolmo es una de las ciudades más caras de Europa. Se calcula que si vas de forma ‘low cost’, puedes gastar unos 60€ o 80€ por día teniendo en cuenta transportes y comidas de supermercado, sin tener en cuenta el alojamiento.
A no ser que vengas de una ciudad aún más cara, es probable que el palo te lo lleves sí o sí. Ten en cuenta que el sueldo medio de esta ciudad supera los 4000€ al mes. Los impuestos son altos porque, entre otros motivos, se invierte bastante dinero en el mantenimiento de la ciudad.
Pero te voy a contar unos cuantos trucos para ahorrar:
Siguiendo con el tema del dinero, tienes que tener en cuenta que en Estocolmo no se comercia con Euros (€), sino con Coronas Suecas (SEK). ¿Es mejor cambiar la moneda antes de viajar a Estocolmo o después?
Esto no debe suponer un problema mayor si estás dispuesto a pagar con tarjeta, porque prácticamente todos los establecimientos de la ciudad admiten pagos con tarjeta: desde restaurantes, tiendas de ropa, de souvenirs, tiendas locales,…
Nosotros estuvimos los 3 días por Estocolmo sin necesidad de cambiar una sola moneda. Hasta para comprar un bollo en una panadería.
Antes de hacerlo, tienes que comprobar que tu banco y tu tipo de tarjeta no tiene comisión por pago con tarjeta en extranjero. Si no, siempre puedes usar tarjetas como Revolut que actualmente no cobran comisión si cambias la moneda entre semana y/o no cambias de divisas más de 1000€ al mes. Igualmente el resto del tiempo la comisión es de 1%, mucho más bajo que en casas de cambio.
El pase de ciudad es el punto más importante para ahorrarte dinero en Estocolmo siempre y cuando tu objetivo sea basar tu viaje en actividades turísticas de pago. Si por ejemplo quieres asistir a varios museos, coger un barco y acceder al palacio real… depende de la cantidad de días y los precios del momento, te pueda merecer la pena. Así que te recomiendo que hagas el cálculo de cuánto te saldría si lo reservas por separado y cuánto en el pase de día.
Si tu plan es acceder a un museo pero luego destinar tu viaje a recorrer la ciudad con calma y hacer planes gratuitos, no te merece la pena.
Para los que nunca hayáis oído hablar de ello, os cuento: el pase de ciudad es una tarjeta que te abre las puertas de la mayoría de museos, tours y actividades turísticas. Compras la tarjeta, que es válida por un periodo de tiempo (24h, 48h o 72h) y durante ese periodo puedes acceder a casi todas las actividades de la ciudad de manera «gratuita», haciendo pagado solo el precio fijo de la tarjeta. En su día nosotros la contratamos con Musement, pero esa empresa ya no está activa.
Este tipo de pases te incluyen los museos y casi todas las actividades de pago de la ciudad. Pero en este caso ten en cuenta que NO incluye transporte público.
Dos consejos si cogéis el pase de ciudad:
Una de las formas más económicas de viajar desde el aeropuerto es coger un autobús. Hay dos compañías principales: Flixbus, que te lleva al centro de la ciudad en 50 minutos. Los precios del billete van desde 5,90€ a 12€, variando en función del día y la hora del trayecto. Otra compañía disponible es Flygbussarna, que te llevará por unos 11€. Es algo más cara.
Si tu presupuesto es más que ajustado y se te ha ido casi todo en el billete, que sepas que en Estocolmo hay muchas actividades que hacer de manera gratuita, incluidos museos. Aquí van unos cuantos planes turísticos de día y de noche que son gratuitos:
Si eres bebedor de cerveza o vino, he de decirte que no es un país donde el alcohol sea barato. Cervezas entre 7€ y 10€ en restaurante.
Lo bueno es que el agua de grifo de Estocolmo es potable. Lleva tu propia botella para recargarla y beber durante todo el viaje. Es la misma que sirven en los restaurantes.
En cuanto a la comida, si quieres ahorrar dinero, tendrás que huir de todo aquello que se parezca a un restaurante. Las formas más baratas de comer es tirar de cadenas de restaurantes o supermercados.
Lo bueno es que si estás buscando opciones veganas en la ciudad, en la mayoría de establecimientos las tiene y si no, las puedes pedir sin problema. El concepto ‘vegano’ está muy extendido y lo entienden en todos los locales.
También existe la opción de ir en busca de los mejores falafel de todo Estocolmo. En muchas esquinas encontrarás restaurantes tipo «kebab» que tienen las opciones vegetales que suelen tener en todos los países.
Otro detalle importante, al margen de lo económico, es que es un país muy frío y con horarios de luz muy diferentes a otras ciudades Europeas. Antes de viajar a Estocolmo prepárate bien, ten en cuenta que las temperaturas que nosotros encontramos en Estocolmo a finales de Septiembre principios de Octubre ya eran equivalentes a las temperaturas del invierno profundo en España. Unos 6 grados por la noche y, durante el día, unos 15. Eso sí, he de deciros que me dio la impresión que es una de las mejores épocas para viajar a la ciudad: ambiente otoñal y pre-navideño, frío soportable y lluvias suaves.
Bastantes horas de luz, amanecía sobre las 7 de la mañana y anochecía sobre las 6:30 de la tarde (no está nada mal, ya que en invierno puede anochecer a las 3 de la tarde).
Una curiosidad: Debido a su proximidad con el Círculo Polar Ártico, Suecia tiene inviernos largos y muy pocas horas de luz. Esto conlleva una depresión en aproximadamente una de cada cinco personas.
No puedo responder ante la pregunta de si me gusta más viajar o comer, así que hago las dos.







