Le tengo un cariño especial a Galicia. Cuando era pequeña y llegaba el verano – y si la economía nos lo permitía – siempre cogíamos un autobús de 10 horas o tren nocturno para llegar desde Barcelona a Galicia y poder pasar una semana con la familia.
Todas mis raíces familiares nacen en Galicia y quizá por ello no pueda ser objetiva, pero Galicia es uno de los lugares más bellos de España por su naturaleza, su clima, la gente, su cultura y sus leyendas.
El casco antiguo de la ciudad es bastante pequeño, con un día lo tienes visto. Ahora bien, si tienes dos días aún mejor porque sus calles son tan bonitas que querrás recorrerlas varias veces.
El casco antiguo de Santiago de Compostela tiene una luz muy especial. Ademas, contiene preciosas calles escondidas, silenciosas, donde los locales pasean tranquilamente y toman algo, con las calles principales donde verás a grupos de peregrinos llegando a la etapa final del camino de Santiago. Algunos corriendo emocionados, otros cogidos de la mano y con alguna lágrima cayendo. La belleza y solemnidad de sus calles es algo que no se puede trasmitir en fotografías.
Santiago, por lo que me ha contado mi familia, también es ciudad de estudiantes. Y es que en ella se encuentra una de las universidades más antiguas de España creada en 1526.
Eso la convierte también en una ciudad muy viva, con actividad cultural, conciertos en sus pubs y un clarísimo movimiento político. De hecho, me llegó a sorprender la cantidad de banderas pro-palestina que pudimos encontrar colgadas de balcones y espacios públicos ¡Bravo por la gente De Santiago!
No es casualidad que el casco antiguo De Santiago de Compostela fuera declarado patrimonio de la humanidad hace más de 40 años: en 1985.
Este verano como parte de la visita a mi familia aprovechamos para visitar Santiago de Compostela durante 1 día y medio. Y nos fue más que suficiente para irnos con la idea de haber podido tener tiempo para recorrer las hermosas calles del casco antiguo, hacer un free tour y encima poder disfrutar de la gastronomía local y sus pequeños bares.
Aunque lo que recomiendo es pasearla, dejarte ir sin rumbo, sentarte a observar a la gente paseando mientras te tomas un refresco en alguno de sus bares locales y visitar alguno de sus pequeños restaurantes veggie.
Aquí te dejo una lista de cosas que hacer si visitas Santiago de Compostela en 1 día:
Lo único que hicimos ‘organizado’ fue el Free tour de misterios y leyendas De Santiago de Compostela. Un recorrido de 1:30h por el casco antiguo y otras localizaciones cercanas que te hace conocer el otro lado de la ciudad ¡el lado más dark!
Como os decía, Galicia es tierra de meigas, de misterios y de leyendas. Por eso es tan especial dejar que alguien local te haga un recorrido contándote donde se esconde la magia. Prefiero no hacer spoilers del tour pero es entretenido y se pasa bastante rápido. Así que lo recomiendo.
El tour empieza en la Plaza del Obradoiro a la caída del sol si lo hacéis en agosto. Si lo hacéis en invierno tendréis la suerte de poder disfrutar de este paseo de noche, lo cual -creo yo- lo hará más mágico aún, ya que poder ver la Catedral De Santiago bajo la luz de la luna es espectacular.
Recordad que los free-tour no es que sean gratuitos, sino que tu pagas al final del tour lo que consideras que quieres o puedes pagar. Se suelen pagar en efectivo pero últimamente muchos aceptan bizzum también.
No puedo responder ante la pregunta de si me gusta más viajar o comer, así que hago las dos.






