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Guías de Viaje

Sobre mi

Si aún no has leído la primera parte del viaje, te recomiendo que antes de leer este post te pases por el blog del día 1 y 2 por Estambul, allí visitamos Hagia Sofía, La Basílica Cisterna y el Palacio de Topkapi. También te cuento un poco sobre la ‘Welcome card Estambul’ y cómo ahorrar dinero y tiempo con eso. Igualmente, en este post también te hablaré de como ese pase nos salvó el viaje.

Si prefieres verlo en vídeo y hacer una toma de contacto previa con la ciudad de Estambul, antes de profundizar en los detalles, te dejo el vídeo-blog que subí a Instagram TV. Ahí tenéis un resumen de todo lo que hicimos en la ciudad durante los 5 días: desde los monumentos, las calles más bonitas de la ciudad y restaurantes veganos. También os doy algunos datos históricos relevantes que harán mucho más interesante tu viaje por Estambul.

Espero que realmente os guste y disfrutéis muchísimo de este vídeo 🙂

E igual que en el otro post, te dejo a continuación el mapa de todos los puntos de interés de la ciudad de Estambul.

Día 3: Mezquita azul, torre Gálata, la calle de los paraguas, Ortaköy y Usküdar

Nuestro tercer día en Estambul amaneció gélido. Gélido no, lo siguiente. Las temperaturas exteriores rondaban los 4 grados sobre las 10 a.m y la previsión era que fuera aún a peor.

Me vestí con mis medias debajo de los pantalones, gorro y todo lo que pudiese mantener mi temperatura corporal y salimos del apartamento. El cielo estaba cubierto por nubes que amenazaban aguanieve, y el suelo estaba encharcado de la noche anterior. El césped que encontramos por el camino estaba parcialmente helado.

Cruzamos el Bazar Arasta, que nos llevaba desde nuestra casa hasta la plaza de Sultanahmet. Algunos mercaderes estaban montando sus puestos y otros barrían el agua para sacarla de las puertas de sus locales.

Mezquita Sultanahmet o Mezquita Azul: entrada y normas de vestimenta

Más tarde, llegamos a las puertas de la mezquita Azul. Sentí el hormigueo de las manos por el frío. Nos detuvimos a leer sobre las normas de vestimenta para entrar. Como es un lugar de culto religioso, para poder entrar tienes que cumplir ciertos requisitos: en el caso de las mujeres: cabello tapado, sin escotes ni hombros al descubierto, y las piernas cubiertas también. En el caso de los hombres, sin sombreros ni gorras, pantalones largos.

Mi consejo es que si tenéis que taparos el cabello, os llevéis vuestro propio pañuelo para ahorrar tiempo. No sirven sombreros, gorras ni capuchas de sudadera. En el caso de que no tengáis, os prestan allí uno sin sobrecoste, pero eso puede suponer hacer más colas. Algunas mujeres se tapaban con el gorro, pero al poco rato venía alguien a avisar.

La entrada es gratuita, pero recordad que el acceso está limitado en las horas que no hay rezo (durante el rezo se puede restrigir la entrada hasta 90 min). Podéis consultar las horas de rezo en esta página web.

Normas de vestimenta para entrar a Mezquita Azul, Estambul.

Entramos a la mezquita y vimos a unos perros correteando en el interior. Para nuestra desgracia, la mezquita azul está en obras y eso hace que esté prácticamente entera cubierta por andamios y telas. Aunque la fachada no lo está, sí el interior de la mezquita y el patio. Fue un gran palo porque era una de las mezquitas que más ganas tenía de ver…

Nos hicieron entrar por una entrada provisional en la que hacía un frío sobrenatural. Se notaba que las temperaturas bajaban cada vez más. Nos descalzamos y guardamos nuestros zapatos en las bolsas que nos entregaron. Cuando entramos en la mezquita, otro cubo de agua fría cayó por encima de nosotros cuando vimos que no se podía ver mucho más que la moqueta y una pequeña esquina. Incluso los techos estaban cubiertos por andamios y telas. Lo único bueno es que no había prácticamente ningún turista.

Mezquita azul, zona patio interior. Guia de viajes Estambul.
Interior mezquita azul en obras. Enero 2020. Blog de viajes.

Al entrar, como en todas las mezquitas, puedes pasear por la zona para turistas. El acceso a la zona de rezo está restringido. Y, aunque puedes acceder porque no hay ningún impedimento físico ni control, se sobreentiende que el turista será respetuoso.

Mezquita azul, interior en obras. Blog de viajes, consejos.
Interior mezquita azul, Estambul. Blog de viajes, consejos y guias.

Algo que me llamó la atención es que hay un área específica de rezo para mujeres, mucho más pequeña, que está detrás del la zona grande e iluminada donde ves a los hombres rezar. Realmente no llegué a saber si esa sala era opcional (quiero decir, si la mujer prefiere rezar ahí) u obligatoria, porque vi a algunas mujeres en la zona de rezo “común”.

Dentro de la mezquita se pueden encontrar algunos panfletos en varios idiomas para que los visitantes puedan entender el Islam. Yo me llevé uno sobre los derechos de la mujer que más tarde se empapó tanto por la lluvia que no se podía ni abrir.

Zona de rezo para mujeres, mezquita azul, turismo en estambul.
Panfletos derecho de la mujer en Islam, Mezquita azul, Estambul.

Con los cuerpos algo tristes por no haber podido ver bien la mezquita, salimos de allí con los zapatos en la mano. Nos sentamos fuera a calzarnos. Las temperaturas eran tan bajas que habían hecho que se me entumeciesen los pies y las manos. Sin duda, andar descalza no ayudaba en absoluto.

La sensación térmica era cada vez peor, las temperaturas bajaban hasta los 0 grados, por lo que decidimos que estrenar el transporte público de la ciudad que venía con el ‘Welcome card Istanbul’ (como os cuento en la primera parte del viaje, este paquete incluye 20 tickets de transporte por persona).

Desde Sultanahmet a Gálata: mi barrio favorito de Estambul

Detrás de la plaza de Sultanahmet (C/ Divan Yolu) hay un tranvía que te lleva hasta el barrio de Gálata en apenas unos minutos. Incluso te cruza el puente, algo que nos interesaba mucho a nosotros en ese momento dado el viento y el frío que hacía.

Nos subimos al tranvía que ya os puedo decir es un transporte que funciona infalible en la ciudad de Estambul. En unos 10 minutos ya habíamos bajado en el barrio de Galata. Nos dirigimos caminando en dirección a la torre, ya que el plan era subirse a primera hora para evitar grandes masas de turistas.

Tranvía de Sultanahmet a Gálata. Guía de viajes Estambul.
Barrio de Gálata, torre Gálata. Guía de viajes Estambul.

Es un barrio pintoresco, repleto de pequeñas tiendas a cada lado de sus empinadísimas cuestas. Pasamos por las Escaleras de Kamondo, unas escaleras famosas en el barrio porque fueron construidas por la adinerada familia Judía Kamondo, que se encuentran al lado de la Sinagoga Judía Asquenazí de Gálata, otro punto interesante para conocer.

El barrio cuenta con carteles por todas partes para saber cómo llegar a la torre (que se suele ver desde casi cada punto del barrio). Cuando llegamos a las orillas de la torre, me sentí mucho más impresionada de lo que pensé que me sentiría.

Decidimos que hacía demasiado frío y viento para subir a 60 metros de altura a ver la panorámica -creedme-. Así que decidimos que sería un buen momento para calentar los cuerpos tomando un té turco. Paramos en la cafetería que hay justo frente a la torre, que sería evidentemente más cara. Pedimos un par de tés y nos sentamos en la última ventana de la sala, al lado de los radiadores que estaban encendidos a toda potencia. Nos sentamos a re-organizar el día y pensar si el frío nos permitiría seguir con el plan. Por suerte, gracias al transporte público de la ciudad y la tarjeta del Welcome Card, sí pudimos cumplir con los tiempos.

Desde la ventana, se veían algunos locales pasear por los pies de la torre Gálata. La cola para entrar no tenía más de 5 personas.

Té turco a los pies de la torre gálata. Guía de viajes Estambul.
Torre gálata. Guía de viajes Estambul.
Entradas a la torre Gálata. Blog de viajes, guia por Estambul.

Cuando acabamos el té, nos pusimos a la cola de la torre Gálata. Dado que era Jueves y Febrero, no había demasiado turista. Creo que el frío también influyó.

Entramos y conseguimos nuestras entradas (15€/persona). La única actividad del viaje que no estaba incluída en el Welcome Card. La subida por escalera puede ser ligeramente claustrofóbica, pero cuando compras entrada te llevan directamente a subir por ascensor. Lo único que tendrás que subir a escalera es un pequeño tramo, pero no es en absoluto estrecho.

Al subir, nos encontramos con un comedor abarrotado de personas tomando algún desayuno caliente, sentados en las mesas que tienen vista a la panorámica de la ciudad. Nosotros decidimos salir fuera, al pequeño y estrecho balcón que da la vuelta a la torre y que te deja ver una perspectiva 360º de la ciudad. El frío y el viento hacía que las personas se abarrotaran en los rincones de menos viento. Aún así, mereció la pena salir y sentir que estábamos en el punto más alto de la ciudad. Se sintió frío y paz a partes iguales.

Panorámica de Estambul desde la torre Gálata. Blog de viajes, guía Turquía.

Cuando bajamos de la torre, pusimos rumbo a nuestra siguiente parada: Karaköy y la calle ‘Hoca Tahsin’, la calle más famosa del barrio debido a que está cubierta por enormes paraguas de colores.

Durante el camino me di cuenta de que, sin duda, Gálata es un barrio por el que merece la pena pasear tanto de día como de noche. Tiene pequeñas tiendas con decenas de cosas interesantes, desde ropa, calcetines de diseño, souvenirs, lámparas y, sorprendentemente, muchas tiendas de música. Algunos gatos callejeros se resguardaban del frío dentro de las tiendas.

Barrio Gálata, guía de viajes. Estambul.
Barrio Gálata, guía de viajes. Estambul.

De Gálata a Karaköy pasando por la calle de los paraguas

Después de no más de 20 minutos caminando, llegamos a la calle. Como es evidente, tiene algo menos de encanto de lo que pueda parecer en fotos, pero aún así merece muchísimo la pena pasar por allí y sumergirse en los sobre-saturados colores de sus paraguas y de sus bares. Nosotros nos encontramos las calles casi vacías, salvo por algún que otro turista haciéndose fotos… Pero sin duda me temo que en verano debe estar abarrotadísimo, aunque debe ser mucho más agradable pasar y poder tomar algo fresco en sus terrazas mientras te cubres del sol por los paraguas.

Calle de los paraguas de Estambul, en el barrio Karaköy. Guía de viajes, turquía.
Calle de los paraguas de Estambul, en el barrio Karaköy. Guía de viajes, turquía.

Me llamó la atención que durante el paseo por Karaköy, encontré algún que otro restaurante que anunciaba en sus menú opciones veganas y vegetarianas. Nosotros no paramos porque ya teníamos claro el sitio para comer (puesto que en la ruta nos quedaba de camino) pero tenía todo buena pinta.

Os recomiendo mucho que paseéis por este barrio sin demasiada prisa. En realidad, lo más llamativo es precisamente la calle principal, la de los paraguas, pero en general tiene encanto.

Restaurante con opciones veganas y vegetarianas en Estambul, Ortaköy. Guía de viajes.

Mezquita ortodoxa en Ortaköy. Guía de viajes. Blog.

Vegan Istanbul: comida casera, vegana y exageradamente barata

De Karaköy fuimos caminando hasta el restaurante al que le habíamos echado el ojo: Vegan Istanbul. Se encuentra a unos 20 minutos andando. Cuando llegamos, nos encontramos con un pequeño local de barrio cuya oferta gastronómica es variada, típica de la zona y muy muy casera.

Ya os aviso que no esperéis probar los platos más sabrosos o elegantes de vuestra vida, pero esa es precisamente la gracia de este restaurante. Sumergirte en un restaurante local, pequeño, de barrio, que hace la comida por la mañana y que tiene personalidad. En su menú encontraréis productos caseros por un precio muy económico: puedes pedir tipos de comida de la barra por solo 20 LT (3€). Te lo sirven con pan y créeme que te quedas muy saciado. Además, el trato por parte de la camarera fue muy amable.

Vegan Istanbul, restaurante vegano en Estambul, Turquía. Blog de viajes, guía.
Vegan Istanbul, opciones veganas en Estambul. Veganismo. Guía de viajes, blog.

Tenían falafel, hummus, platos combinados, salteados de verduras, pasta, seitán, platos con tofu, rollitos de arroz, quiché, croqueta de lentejas, hamburguesas caseras… De todo un poco. Lo guardan todo en bandejas en el mostrador, cubiertas por papel de film.

El local es pequeño, con una iluminación suave y una pequeña televisión en lo alto. Cuando llegamos, estaba vacío. Solo estaban las dos personas que atendían, que se encontraban sentadas en la mesa debido a la ausencia de clientes. Cuando elegimos, nos llenaron los platos y los calentaron al microondas (ya os digo que por 20TL tampoco esperéis más). Nos sentamos en una mesa pegados a la pared, recibiendo el calor del aire caliente a todo dar.

Un buen dato a saber es que se puede pagar con tarjeta.

Opciones veganas en Estambul. Vegan Istanbul, blog y guía de viajes.
Vegan Istanbul, opciones y restaurantes veganos en Estambul. Guía de viajes.
Vegan Istanbul, opciones y restaurantes veganos en Estambul. Guía de viajes.

Al salir de allí, el temporal era cada vez peor. La temperatura ya estaba oficialmente en 0 grados y la sensación térmica había bajado, y siguió bajando hasta alcanzar los -4º grados. Paseamos para entrar en calor, y llegamos a nuestro siguiente destino:

Istiklal Caddesi, la calle más famosa de Estambul

Desde el restaurante hasta esta calle caminamos unos 15 minutos. La lluvia empezó a caer suavemente sobre nuestras cabezas. Caminamos a través de un barrio tranquilo y prácticamente libre de turistas, intrigincadoy algo laberíntico, que rompe por completo esa norma en cuanto llega a la calle Istiklal.

La calle Istiklal es una de las más famosas de Estambul, esto se debe a que es una calle puramente comercial repleta de pequeñas tiendas y grandes marcas de ropa, gafas de sol, relojes… Uno de los símbolos de esta calle es su tranvía rojo, que aunque ya casi no tiene uso por parte de los locales, se conserva debido a que muchos turistas curiosos se suben en él para atravesar la calle y llegar a la plaza de Taksim, otro punto turístico importante.

Calle istiklal, blog y guía de viajes. Qué ver en Estambul.

Comenzamos a recorrer la calle, sumergidos en una marea de gente comprando. Turistas y locales mezclados creaban un rumor de voces que disparaba en todas direcciones. La lluvia comenzó a ser nieve que caía con algo más de fuerza, y yo ya no pude evitar parar a comprar una bufanda en una tienda local de la calle, a ver si así entraba en calor.

Entré en una pequeña tienda y pregunté de qué material estaba hecha una bufanda negra que tenía en mi mano. El vendedor me dijo que era sintética, y casi disculpándome me dijo que no era lana. Mal sabe él que precisamente lo que yo no quería era que fuera de origen animal.

De plaza Taksim a la Mezquita de Ortaköy bajo una nevada impresionante

Salí, me envolví en mi bufanda nueva como si fuera una momia y seguimos nuestra ruta. Para cuando nuestros pies aterrizaron en la plaza Taksim, la nieve era tan fuerte que no pudimos detenernos ni un segundo a observarla. Tuvimos que ir corriendo a refugiarnos a la estación de metro.

La plaza Taksin es conocida por ser el centro neurálgico de la Estambul más moderna y el lugar donde se ubica la estación central de metro, un punto muy turístico.

En el metro pudimos ver que nuestra mejor opción era esperar unos minutos a que bajara el temporal y dirigirnos al bus que nos llevaría a Ortaköy. Una vez más, el ‘Estambul Welcome Card’ nos salvó la vida.

Salimos corriendo al punto de salida del bus DT1, que sale al final de la plaza, justo al lado del mástil con la enorme bandera de Estambul. Tuvimos la suerte de que llegó al momento. Pagamos el ticket con la tarjeta del paquete Welcome Card y nos sentamos al fondo del autobús, esperando a recorrer las 7 paradas de autobús que nos dejaría justo al lado de la Mezquita de Ortaköy, una de las que más ganas tenía de ver.

Este trayecto merece mucho la pena hacerlo en transporte público si quieres ahorrar algo de tiempo. Hay 1 hora andando desde la plaza Taksim hasta la mezquita de Ortaköy, y no hay puntos demasiado turísticos por medio.

Autobús de Plaza Taksim a la mezquita de Ortaköy - Guía de viajes.

La mezquita de Orkaköy: belleza de día, de noche y al atardecer

Serían las 17:00h cuando llegamos. La mezquita de Ortaköy es uno de esos puntos estratégicos de la ciudad para ver un atardecer inolvidable. O eso dicen, puesto que como estaba tremendamente nublado no pudimos ver ningún atardecer. Es una vista espectacular, porque puedes ver la orilla asiática, todo el ancho del bósforo y, además, un maravilloso puente que conecta la zona Europea con la Asiática. De día no impresiona mucho, pero de noche tiene una iluminación en tonos azules y rojos que es espectacular.

Ya que tuvimos que renunciar a atardecer, decidimos coger un ferry hasta Asia, ya que nos encontrábamos más cerca que nunca de la orilla asiática de Estambul. Faltaban 15 minutos para que el ferry partiese, así que, paseamos por los al rededores de la Mezquita. La lluvia nos había dado tregua y había que aprovechar.

Justo frente a la mezquita, encontramos decenas de puestos de souvenirs, bisutería y comida. Aunque no tengas pensado comprar nada, es interesante pasear por allí. El mercado apenas abarca 3 calles, así que en 10 minutos está visto.

Mezquita de Ortaköy. qué ver en Estambul. Guía de viaje
Tiendas, mercado al lado de la mezquita de Ortakoy. Viaje por Estambul.

Volvimos a la entrada del Ferry y me percaté de algo que llamó mucho mi atención. Lo primero es que la orilla estaba repleta (y cuando digo repleta es R E P L E T A) de medusas. Bancos enormes de medusas. Lo segundo es que gran cantidad de basura había llegado hasta esa orilla, y entre las medusas había tapones, plásticos e incluso preservativos. Algo que se repitió en todas las orillas de la zona que pudimos observar.

Ferry hasta Asia desde Estambul: barato y rápido

Llegar a Asia desde la parte Europea de Estambul es rápido, barato y cómodo. Y más aún si te encuentras en la Mezquita de Ortaköy, que apenas tarda 10 minutos en llevarte al otro lado de la orilla.

Llegamos a la estación, picamos con la tarjeta de transporte y accedimos al ferry. Un ferry de dos plantas, cómodo, protegido de las temperaturas externas y con ventanales a través de los cuales disfrutar de las olas, las vistas y el vuelo de las gaviotas.

Puerto Ferry de Ortaköy a Uskudar. Guía Estambul.
Tarjetas de viaje, Estambul. Guía de viaje.

Sin duda montarse en Ferry es toda una experiencia. Es divertido, alternativo y eficaz. Lo que me sorprende es que la misma tarjeta de trasporte para trenes, buses y tranvías sirva para los Ferry.

Ferry hasta Asia, Uskudar. Guía de viajes por Estambul.
Interior del ferry de Ortaköy a Usküdar. Viaje por Estambul.

¡Llegamos a Asia! Kiz Kulesi y su mirador

Bajamos del Ferry y sentimos el cosquilleo de saber que por primera vez estábamos pisando el continente Asiático. Caminamos por la orilla, contra el viento y la enorme nevada que caía con fuerza.

Asia Estambul, guia de viajes.
Asia, Estambul. Guía de viajes.

Me acerqué a la zona del agua y observé el horizonte: las gaviotas se contaban por decenas y decenas. Creo que nunca había visto tantas gaviotas volar. Sobrevolaban en masa sobre el Mar de Mármara, entre la niebla y la nieve.

El viento nos azotaba con tanta fuerza que el paraguas hacía un trabajo casi anecdótico. Se rompió hasta deformar sus varillas.

Pese a que el agua no parecía tener gran profundidad, las olas se intuían bastante agresivas. El suelo estaba húmedo y reflejaba la luz de los coches y los locales. Al fondo de todo, había un grupo de personas que habían improvisado un par de hogueras frente a un pequeño kiosko.

Kiz kulesi, guia de viajes de Estambul.
Kiz kulesi, guia de viajes de Estambul.

Kiz Kulesi o la Torre de la Doncella

La torre de la Doncella aún no había encendido sus luces, pero esperar a que lo hiciera podría significar una hipotermia para nosotros. Decidimos buscar un lugar cercano para entrar en calor, y de casualidad topamos con un local acristalado que parecía tener una preciosa panorámica hacia la torre. Se llama Filizler Köftecisi, y no tiene opciones veganas más allá de un té y unas patatas fritas, pero fue suficiente para nosotros.

Entramos en el local, repletos de restos de nieve que ya se habían fundido y terminaron empapando nuestras chaquetas.

Pedimos un par de tés calientes y unas patatas para picar. Mientras, observamos como cada vez se hacía más de noche y nos entristecía pensar que no veríamos ese atardecer. Dicen que el atardecer desde Kiz Kulesi es uno de los mejores de Estambul. Cuando hace buen tiempo, en las orillas hay zonas habilitadas para sentarse y tumbarse al atardecer, pero con la que estaba cayendo fuera…

La Torre de la Doncella es uno de los reclamos turísticos más famosos de la zona Asiática. Es una torre en un pequeño islote a unos 200 m de la costa asiática. Se cree que es una antigua estación aduanera pero hay muchas leyenda de por medio. La leyenda más famosa cuenta que un emperador encerró a su hija allí para “protegerla” cuando un oráculo predijo que su hija moriría por la picadura de una serpiente en su 18 cumpleaños. Este hecho acabó cumpliéndose cuando su padre, en su 18 cumpleaños, le regaló una cesta de frutas que tenía oculta una serpiente y acabó matándola igualmente. Pero recuerda que esto es solo una leyenda.

Kiz Kulesi, torre de la doncella. Asia, Estambul.

El anochecer desde la terraza interior de ese local es uno de mis recuerdos más bonitos de Estambul. Pese a que el aterdecer no se dejó ver, la noche también es muy bella desde ese rincón. Concededle el tiempo que merece.

Deshicimos camino con nuestros cuerpos ya reconfortados por el té y el calor del local. Salimos de nuevo al frío y fuimos directos a la estación de ferrys. La noche había caído por completo y cubría todo el cielo de Estambul. Hacía contrastar con mucha fuerza las luces y colores que la ciudad hacía reflejar sobre el agua. En especial, el puente de Ortakö, que inundaba el agua de tonos rojizos. Los colores vibraban y nos recordaban que, pese a que la noche había llegado, aún quedaba mucho por ver en este día.

De Asia al barrio Gálata en Ferry: el barrio más bello de la noche turca

En la misma estación que dejamos atrás unas horas antes, cogimos el Ferry de las 19:10 que nos llevó a Eminönu, el otro lado del puente con respecto a Gálata. El plan estaba claro: aún quedaba noche por conocer, así que volvimos al barrio Gálata para descubrir su encanto nocturno y cenar algo por allí.

Uskudar, Estambul zona Asia. Guia de viajes.
Ferry a Eminonu desde Uskudar. Guía de viajes.

Llegamos a Gálata con el objetivo claro de buscar la torre de noche, dado que las fotografías que había visto anteriormente eran simplemente increíbles.

No sé si fue que después de tanto frío en Asia, cualquier temperatura por encima de los 0 grados parecía calor, pero nos sentimos algo más reconfortados al llegar a Gálata, pese a que los copos de nieve seguían cayendo sobre nosotros y quedándose estancados en nuestras bufandas.

Calle a la Torre Gálata de noche, nevando. Guía de viajes, Estambul.
Torre galata de Noche. Estambul, qué hacer. Guía de viajes.
Barrio de Gálata, Estambul. Guía de viajes.

Gálata es un barrio que de noche duplica su encanto. Es un barrio que está vivo y tiene mucho que ofrecerte, al menos en las calles cercanas a la torre. Llegamos a los pies de una torre íntegramente iluminada en colores morados y rojizos. No os puedo explicar con palabras ni con fotografías la belleza de esa torre en la noche, solo lo sabréis si lo vivís.

Torre Gálata de Noche, Estambul, guía de viajes.
Plaza de la torre Gálata. Guía de viajes Estambul.

Después de pasear a su al rededor, sumergirnos en la vibra de una ciudad sorprendida de su propia nieve, tomamos algo en uno de sus bares y nos acercamos a la última parada de un largo día: la cena en Community Kitchen.

Community Kitchen: Kebab, Lahmacun… Comida típica de Estambul en versión vegana

Llegamos a este restaurante con la esperanza de probar por fin alguna opción vegana de la comida más típica de la ciudad. Vimos por Happy Cow que este local era perfecto para eso.

Cuando llegamos, el local estaba vacío y tenían a dos pequeñas gatas arropadas en camitas frente a una estufa. En el mostrador de entrada había una bandeja con Baklava vegano ¡menuda suerte! Estaba deseando probarlo. Es un dulcecito típico turco, con masa hojaldrada y muy muy dulce. Suele venir relleno de nueces o pistachos y, la verdad, está muy bueno.

Restaurante vegano Community Kitchen, Estambul. Guía de viajes.
Interior Community Kitchen, restaurante vegano en Estambul. Guía de viajes.
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Opciones veganas en Estambul, guía de viajes.
Interior del restaurante vegano Community Kitchen, Estambul, guía de viajes.

El señor nos atendió con muchísima amabilidad y nos aconsejó sobre cantidades. Pedimos 2 Lahmacun (una especie de pizza o pan turco que se pronuncia algo así como Lahmáyun), un Kebab vegano hecho a base de seitán y un hummus con rollitos de arroz para picar. ¡Estaba todo taaaaaaaan bueno! Sin duda este restaurante vegano SÍ tenéis que probarlo si viajáis a Estambul.

El hummus estaba cremosísimo, y se comía solo. Delicioso, igual que el arroz envuelto en hojas de parra. Pero sin duda, el protagonista total fue el Kebab vegano acompañado de patatas, que en vez de llevar carne llevaba Seitán. Una montaña de seitán muy tierno que cubría una ración generosa de arroz. Fue el único local en el que encontré Kebab vegano bien hecho y trabajado, porque por lo general, en los locales suelen poner “Kebab vegetariano” y lo que hacen es servirte las verduras con el arroz y la salsa de yogurt, y omiten la carne. Así que es básicamente unas verduras a la plancha con arroz por precio elevado.

Lahmacun vegano en Community Kitchen. Restaurantes veganos, guía  de viaje de Estambul.
Kebab vegano en Estambul, guía de viaje.
Opciones veganas, arroz en hoja de parra, Estambul, guía de viaje.

Es obvio que nos acabamos llevando algo de comida sobrante al apartamento (recordad que tenéis 23€ descuento si os registráis aquí), además de un par de Baklavas para comer en la cama.

Para volver el apartarmento, volvimos a coger el tranvía. Sin duda, la tarjeta de transporte nos salvó todo el viaje y lo hizo tal y como lo habíamos imaginado.

Baklava vegano, un dulce típico turco. Guía de viajes.

Cuando llegamos, nos tumbamos en la cama después de más de 12 horas fuera, caminando y descubriendo. La energía estaba bajo mínimos pero me sentí muy satisfecha con el recorrido de hoy. Estambul estaba superando mis expectativas.

Al rato, recuperamos nuestros Baklava y los comimos tapados bajo el edredón de la cama. Nos dormimos sin darnos cuenta, hasta la mañana siguiente, que nos esperaría un increíble paseo por Balat, la mezquita de Suleimán y un crucero por el Bósforo que también estaba incluído en el Welcome Card.

Seguimos con el viaje por Estambul.

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Barcelonesa viviendo, por ahora, en Valencia. Autora del libro 'Vive Vegano'. Aprendiendo a cocinar y trabajando cada día para difundir el veganismo. Muy enamorada de mis perros, por eso viajar es la segunda cosa que más me gusta de esta vida.

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