Un día y una noche en una Masía vegana en medio del bosque.

Hotel vegano Casa Albets.

¿Os acordáis de cuando os hablé de la Masía que convirtió en el primer hotel vegano de Cataluña? Pues hace un par de meses volvimos a visitar Casa Albets.

Este último año mi ritmo de trabajo ha sido desbordante, y os puedo prometer que no hay nada que recompense más y mejor que unas horas de silencio, de respirar profundamente, de sentirme alejada del mundo y perdida en medio de la naturaleza. Y sé que muchos sabréis de qué hablo. Así que la semana pasada hicimos las mochilas y, junto con mis perros, nos fuimos un día y una noche a perdernos en los alrededores de Casa Albets.

Después de 1 hora y media de carretera y 10 minutos de caminos de tierra (don’t worry, son perfectamente accesibles, hasta para una conductora novel como yo) llegamos a la Masía por la entrada principal. Eran más o menos las 2 del mediodía y hacía un frío gélido, pero ni una nube en el cielo. Entramos a Casa Albets con nuestros perros, y lo primero que hicieron fue abalanzarse sobre los cuencos de agua fresca para perros que tienen en su recibidor. Lo cierto es que el hotel no solo admite perros, si no que los perros son tratados como igual, y más adelante ya iréis viendo por qué.

No repararé en detalles sobre lo impresionante que es el hotel en si, porque los tenéis todos en el post que hice por su inauguración, pero tengo que deciros que, aún habiendo visitando anteriormente el hotel, no dejé de impresionarme por la belleza de la construcción y su entorno.

Nos dieron la llave y nos acompañaron a nuestra habitación, La Bauma, una estancia situada en la planta alta que lleva el nombre de la pequeña de la Familia Albets. La habitación es increíblemente amplia, tiene dos camas de matrimonio y dos ventanitas que apuntan a las montañas que rodean el hotel. Las paredes son gruesas, de piedra, y el suelo de parqué, que sumada a la calefacción hace de la habitación un lugar cálido.

Panorámica habitación La Bauma, Casa Albets.
Panorámica habitación La Bauma, Casa Albets.

Dejadme que haga una breve interrupción para explicaros por qué este lugar es tan impresionante. Parte de los muebles de la habitación están hechos con Roble de la propia finca, el colchón está hecho de materiales naturales y la ropa de cama es ecológica y de proximidad (cultivado en Sevilla). Una de las almohadas (la marrón que podéis ver en la foto) está rellena de plantas que aportan un aroma natural e incitan al sueño. Y os puedo asegurar que una vez posas la cabeza encima no quieres sacarla (y más si eres de los que cuando se relajan entran en modo marmota, como yo). Es un olor suave, relajante, que no cubre los demás aromas pero sí acompaña e invita al sueño, de manera permanente y sin desaparecer a lo largo de las horas. Además, dispone de televisión, una preciosa ducha con gel y champú ecológico, vegano y no testado en animales. 

Baño habitación La Bauma, Casa Albets.
Baño habitación La Bauma, Casa Albets.

Pero volvamos a la historia. Junto con la llave nos entregaron dos hojas para solicitar el desayuno, que es 100% vegano y tiene una variedad es-pec-ta-cu-lar. Leches vegetales, cafés, zumos, fruta, cereales, galletas, bizcochos,  tostadas con mermelada, tomate, hummus, queso vegano, crema de chocolate,… Y está incluido en el precio de la habitación (salvo el queso vegano, que tiene suplemento). Yo marqué un zumo, leche de avena, un yogurt de soja y dos tostadas con mermelada, mi acompañante un café con leche vegetal y unas tostadas con tomate y aceite de oliva.

Desayuno Vegano en el hotel Casa Albets.
Desayuno Vegano en el hotel Casa Albets.

Como era la hora de comer, dejamos las cosas en la habitación y bajamos con los perros al salón de comidas, donde además de dejarnos entrar con los perros, nos ofrecieron una mesa apartada y cerca de la calefacción para que Bony pudiera estar tranquila, que como sabéis aún tiene algún miedo por todos los años de maltrato que recibió en la perrera y a veces le cuesta un poco estar en entornos donde haya gente. Los trabajadores y dueños del hotel nos facilitaron muchísimo toda la estancia.

Menú vegano de Otoño en Casa Albets
Menú vegano de Otoño en Casa Albets

Eran ya las 3 de la tarde y ya tocaba comer. Nos sirvieron unas olivas negras y, mientras tanto, observamos la oferta. El menú es variado y tiene ensaladas, entrantes, patés… La mayor parte de los ingredientes son de temporada y recogidos en la zona. Como yo ya había probado algunos platos en la inauguración, sabía que los Molletes de Heura y el Seitán eran obligatorios, así que los pedimos junto con las patatas con espinaca como entrante. Para beber: un agua y una sidra. Podéis ver los precios en el menú de la foto superior: Los dos molletes de Heura que cuentan como una ración cuestan 8€, las patatas que elegimos como entrante 7,50€ y el Seitán 12€.

Patatas con pimientos, espinacas y mayonesa de ajo negro.
Patatas con pimientos, espinacas y mayonesa de ajo negro.
Molletes de Heura, mi plato favorito de Casa Albets.
Molletes de Heura, mi plato favorito de Casa Albets.
Plato de Seitán, Casa Albets.
Plato de Seitán, Casa Albets.

No hace falta que os diga que la comida es exquisita. Los molletes de Heura se llevan, en mi opinión, el primer premio. Con pan caliente, crujiente, relleno de una crema suave que esconde Heura y trocitos de cebolla. Una delicia. Por otra parte, el seitán viene acompañado de unas deliciosas tiras de calabaza asada que también recomiendo sin dudar. El seitán es esponjoso, tierno, suave y ligero.  Y aunque a priori puedan parecer raciones pequeñas, os aseguro que llegan más de lo que parece.

En cuanto a los postres os tengo que decir que, si vais, tenéis que dejar un hueco para ellos. Yo pedí repetir las rocas de chocolate blanco y cacahuete (5€) (sí, también son veganas) y mi acompañante una crema catalana vegana. Las rocas de chocolate blanco no se parece a nada que haya probado anteriormente, son impresionantes. Suaves pero rígidas, cremosas pero con cuerpo, una combinación extraña que no sé ni cómo catalogar. Tienen una estructura fuerte hasta que las metes en la boca y se deshacen. El sabor del cacahuete mezclado con el chocolate blanco inunda tu boca y, seguidamente, aparece el yogurt y el toquecito de fruta. Es muy difícil de explicar, así que si no sabéis que postre pedir ahí va mi recomendación.

Rocas de chocolate blanco y cacahuetes, postre vegano.
Rocas de chocolate blanco y cacahuetes, postre vegano.

La crema catalana (5€) está deliciosa y sabe a eso, crema catalana, pero con la particularidad de no llevar huevo ni lácteos. La presentación es la tradicional: la crema posada en un plato hondo con una capa crujiente de caramelo tostado.

Como podréis imaginar, después de todo lo que comimos lo que el cuerpo pedía era pasear. Yo ya había visto que en los al rededores de Casa Albets había pequeñas excursiones que merecían mucho la pena, así que como no teníamos mucho tiempo decidimos improvisar por la zona.  Desde uno de los laterales de la masía vegana sale un camino de tierra que se pierde entre el bosque. Los caminos son realmente sencillos, las cuestas apenas son cuestas y por dificultad me atrevería a decir que es apto para todos los públicos.

Lo que si os puedo decir es que es un entorno perfecto para ir con perros. Tienen cientos de miles de rincones que olisquear y caminos tranquilos por los que pasear sin riesgo. Parte del camino se ve rodeado de grandes extensiones de campos sembrados que conectan con otros pequeños senderos. Como van ramificando y hay varias vertientes de cada uno, se puede recorrer ese mismo bosque varias veces sin acabar de conocerlo del todo.

Durante nuestro camino, que duró más o menos 1 hora a muy buen ritmo, pudimos ver como el atardecer caía sobre los árboles. Sólo se escuchaban pájaros y algún que otro movimiento en los arbustos por los animales salvajes de la zona. Las temperaturas seguían bajando y los pequeños charcos que habían de la noche anterior estaban haciendo escarcha.

Atardece en el bosque de Casa Albets.
Atardece en el bosque de Casa Albets.
Bosque en los al rededores de Casa Albets.
Bosque en los al rededores de Casa Albets.
Los senderos son sencillos.
Los senderos son sencillos.
Panorámica Casa Albets, el hotel vegano de Cataluña.
Panorámica Casa Albets, el hotel vegano de Cataluña.

Como veis, en las fotos se hace evidente que el entorno de Casa Albets es todo un privilegio para los amantes de la naturaleza, el silencio y los paseos por el bosque. Creo que realmente hay que es un lugar que hay que visitar al menos una vez, para desconectar y volver a tu rutina con mucha más energía. Un fin de semana en Casa Albets me parece una gran idea como regalo de cumpleaños para amantes de la naturaleza, escapadas románticas,…. Porque nuestra estancia fue muy breve, pero aún así fue totalmente renovadora.

Cuando llegamos al Hotel, entramos a la habitación para descansar hasta la mañana siguiente. La comida había sido tardía y abundante, así que decidimos no cenar y despertarnos con ganas del desayuno de la mañana siguiente.

Los perros son bienvenidos en el Hotel Vegano Casa Albets.
Los perros son bienvenidos en el Hotel Vegano Casa Albets.

A la mañana siguiente, cuando bajamos a la zona de restauración, había una mesa preparada con el nombre de nuestra habitación y el desayuno que habíamos pedido. La mesa estaba preparada al detalle y durante el desayuno toda atención fue poca, así que he de decir que fue de diez. Unas rodajas de pan integral, un yogurt de soja natural, leche de avena, un zumo, un café… Fue uno de los momentos en los que más se notó el trato familiar que dan.

Desayuno vegano en Casa Albets. Tostadas y leche de avena.
Desayuno vegano en Casa Albets. Tostadas y leche de avena.
El hotel tiene el desayuno vegano preparado para cuando te despiertes.
El hotel tiene el desayuno vegano preparado para cuando te despiertes.

Las últimas horas de la mañana, antes de volver, las destinamos a dar un último paseo por la zona. Y si tenéis curiosidad por ver con más detalle los rincones de Casa Albets, podéis ver los stories que tengo destacados en Instagram

Más información y reservas para el hotel vegano

Para hacer una reserva, se puede hacer a través de su página web.  También tienen RRSS como Instagram y Facebook, donde van colgando sus novedades.

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