‘Flexivegetarianismo’ o cómo desvirtuarnos


Espero que hoy me permitáis ser un poco más cruda de lo que acostumbro a ser. Pero… A mi el flexivegetarianismo a lo que me recuerda es a los sandwiches vegetales rellenos de atún.

Ya son varias las semanas que, por un motivo u otro, el concepto ‘flexivegetariano’ llega a mis oídos. He de reconocer que con los años me he coronado como la humana más paciente de varios universos, este y todos sus paralelos, pero algo ha hecho estallar nosequé en mi cuando he leído un titular de un blog del 20 minutos que decía “‘Dieta flexitariana’: vegetarianos a los que no les importa comer carne de vez en cuando”.

No, por favor. No confundamos. “¿Vegetarianos a los que no les importa comer carne?” Eso viene ser un omnívoro de toda la vida, ¿o no?.
Lo siento. Estas personas no son vegetarianas, y es muy simple entender el porqué: recordemos que este estilo de vida tiene una base ética, y la ética no es flexible (teóricamente). Un vegetariano no es una persona que come más verduras. Tampoco es una persona que deja de comer carnes porque no les gusta. Ni mucho menos alguien que lo hace porque no quiere engordar. Un vegetariano, le guste o no la carne, es una persona que por motivos éticos, empáticos y de justicia, rechaza el consumo de animales. Y de hecho, va mucho más allá de la alimentación, así como el rechazo de pieles, experimentación animal y demás. Punto.

Si no tiene una base ética, no puede pertenecer a un movimiento que se nutre de básicamente de eso. Así que partiendo de esa base, el concepto ‘Flexivegetarianismo’ ya no tiene ninguna razón de ser.

De hecho leyendo por las redes, he leído escalofriantes afirmaciones como: “No hace falta ser vegetariano para beneficiarse de comer sano”. Y ahí es cuando se hace evidente que el problema radica en la falta de conocimiento general sobre el vegetarianismo real. No es una cuestión de querer ser sano, porque comer tres veces al día pan frito durante un mes es vegetariano, y no creo que sea muy saludable.

Y quiero aclarar que esto no es, ni mucho menos, un texto dirigido a las personas que se encuentran en transición. Una persona que está dejando de consumir carne, no es flexivegetariana, porque esa persona no tiene una ética flexible, lo que está es en un proceso de adaptación, que es muy distinto.

Creo firmemente que este tipo de invenciones sólo hace enviar mensajes erróneos y confundir más a una sociedad que nació confundida, además de propiciar conversaciones desquiciantes como “mi prima también es vegetariana, sólo come pavo”. No, querido, tu prima es simplemente una persona que come menos carne que de costumbre – cosa de la que me alegro siempre-, y es que los estándares de consumo de carne son tan elevados en algunos países que cualquier cosa nos parece flexinosequé.

Soy la primera que rechaza el uso de etiquetas para clasificarnos, pero hay que entender también que las palabras son la base de nuestra comunicación y lo que, en parte, construye la manera en que entendemos las cosas. Y por eso es todo esto tan importante, y no sólo es un “déjalos que se llamen como quieran llamarse”. No es una cuestión de colectivos, es más simple que eso: se trata de transmitir un mensaje correctamente.

He de reconocer, y dejando de lado este cabreo que me sube por las venas, que creo que una de las mejores armas para destruir y/o aceptar algo es el humor. Aprender a reírse de algo al final acaba por desvirtuarlo y matarlo. Pero sinceramente, cuando se trata de hacer flexible la lucha por la vida digna de otros, con poco humor consigo bañar la situación.

Entiendo que igual que lo ecológico y lo vegetariano, aquí hay un gran mercado que puede manejar mucho dinero, empezando por el conocido libro ‘flexivegetarianos’ y acabando por los muchos restaurantes que se están lanzando a esta nueva moda. Sé que esto puede propiciar, quizá, un mayor consumo de vegetales. Soy consciente de que cuanto mayor sea la reducción del consumo de productos de origen animal, más serán los animales que dejarán de nacer para morir, pero miedo me da cuando se hace por la impertinente necesidad humana de pertenecer a un colectivo, ser aceptado o ganar dinero. Y esto lo digo por algo muy sencillo: la necesidad de aceptación en un colectivo puede fluctuar, podemos necesitar ser aceptados y otro día no necesitarlo, podemos querer hacer mercado en un sitio y mañana en otro, pero si hay algo que sólo puede reforzarse (teniendo como base el criterio de cada uno) es la ética. Porque cuando lo que construyes en ti tiene una base ética, eso no se destruye, sólo puede ser más y más fuerte, siempre en la dirección que hayas elegido.

Lo siento, pero no puedo mostrarme flexible ante la muerte de un inocente. Lo siento, pero el flexivegetarianismo no es vegetarianismo, así que puestos a etiquetar, por mi a partir de ahora los podéis llamar ‘omnívoros esporádicos’.

Jenny
Una vegana por el mundo

Diseñadora trabajando en Barcelona y chef frustrada en mi casa. Enamorada de mis perros. Viajar es la segunda cosa que más me gusta de esta vida.

6 Comments

Andrea Ochoa
Reply 25 Julio, 2016

Totalmente de acuerdo contigo!
Yo personalmente soy una omnívora esporádica ya que consumo pescado. Hice la transición al veganismo hace 4 años, pero comencé a comer pescado de nuevo hace como 1 año. Estoy tratando de regresar al veganismo, sin éxito aún.
Lo seguiré intentando porque creo en él y en sus beneficios hacia los animales y hacia el medio ambiente. Gracias por tu publicación!

Natalia
Reply 12 Agosto, 2016

Hola Jenny, estoy de acuerdo contigo en cierto modo. Yo siempre me he considerado una persona que come poca carne y poco pescado, y ahora resulta que eso se llama flexitarianismo. El problema, como siempre, es el desconocimiento y la ignorancia de la gente (y de muchos de los que trabajan dentro del periodismo, sin ánimo de ofender a nadie), que escriben artículos sin haberse informado correctamente. Un flexitariano NO es un vegetariano, a pesar de que la etimología pueda resultar confusa. Yo concuerdo perfectamente con la descripción tipo de un flexitariano, disfruto extremadamente con la comida vegetariana y vegana, pero esporádicamente como carne y pescado. No obstante, esto lo hago porque me sienta mejor físicamente, no por un tema ético. Creo que esa es la principal diferencia entre un flexitariano y un vegetariano/vegano. Aunque me parezca una palabra que como comentas es una etiqueta destinada a sacar provecho en el marketing, me parece interesante cómo el lenguaje evoluciona para dar nombre a cosas que hasta ahora no tenían una denominación concreta. Independientemente de, como te decía, la etimología sea desastrosa :)

HALDAR DARWICH
Reply 30 Septiembre, 2016

PURESA BUENA Y CONSTANTE "VALE"

Mi vida vegana
Reply 19 Octubre, 2016

Hola, Jenny. Buena reflexión. Aunque dices que este artículo no va necesariamente dirigido a personas en transición, como vegetariana reciente te digo que sí: que es importante recibir este tipo de mensajes cuando la idea de un cambio ronda tu cabeza, pero al mismo tiempo buscas excusas (sociales, de gustos) para no terminar de dar el paso. Como bien dices, o se es vegetariano, o no se es. ¿Cómo funcionar con una moral a medias? ¿Cómo comer un poco de carne cuando empiezas a ser consciente de lo que supone? ¿Tener moral solo a medio tiempo es tenerla? Ser flexitariano no deja de ser una excusa que nos ponemos para no terminar de dar el paso. Por cosas como "tranquila, el jamón se perdona". Sí a la transición, pero no a una moral prolongadamente a medias, desde luego. Buen post.

Judith
Reply 13 Noviembre, 2016

Hola Jenny, recién acabo de descubrir tu blog y me encanta. La primera vez que leí el término flexitariano me chocó tanto como a ti, y no soy vegetariana. En todo caso el término me describe perfectamente, ya que mi alimentación es básicamente vegetariana y de vez en cuando consumo carne, aves o pescado. Pero como seguí topándome con el término empecé a comprender que el flexitariano no es un vegetariano flexible, aunque la palabra invita a pensar eso, porque las motivaciones de vegetarianos y flexitarianos son muy distintas, los vegetarianos se preocupan por el trato de los animales o seres vivos, el respeto a la vida, como tu dices es cuestión de ética, y los flexitarianos nos preocupamos es por llevar una alimentación más saludable, lo que implica comer menos carnes y muchos más vegetales. De hecho, tanto es así, que yo consumo muchos más blogs veganos y vegetarianos que omnívoros. Siempre estoy procurando aprender a preparar muchas más cosas vegetarianas o veganas. Te felicito por el artículo y por tu blog. Saludos!

eliseo
Reply 27 Febrero, 2017

hola siempre he comido muchisimas verduras legumbres y frutas aunque siempre he comido carne y pescado, en los ultimos tiempos aprovechando mis conocimientos como cocinero experimento bastante eliminando lacteos carne y pescado de mi dieta pero he aqui mis dudas:
sin suplementos como consigo el aporte de b12 creatina y zinc vienen en dosis muy pequeñas

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